Los Mercados Navideños Alemanes


Un pastel navideño gigante, el mayor pesebre del mundo, el mercado más antiguo, una vela de 42 metros de altura… En Alemania las fiestas se celebran a lo grande. Os damos algunos ejemplos.

La mayor pirámide navideña hecha a mano en el mercado navideño de Dresde: 14,48 metros de altura.

La mayor pirámide navideña hecha a mano en el mercado navideño de Dresde: 14,48 metros de altura.

Hay más de 1.500 mercados navideños en Alemania, por lo que no son suficientes ni el “Glühwein” (Vino caliente que se toma, normalmente, en la calle) ni las almendras garrapiñadas para llamar la atención del público. Así que algunos mercadillos apuestan por una oferta superlativa con el fin de conseguir marcar diferencias con sus competidores. Acá tenemos algunos ejemplos.

El Stollen y el pesebre.

Los pasteleros de Dresde esparcen azúcar sobre el enorme Stollen.

Los pasteleros de Dresde han batido un récord con el pastel navideño   conocido en Alemania como Stollen. El de Dresde mide 4,34 metros de largo y 1,77 de ancho y está compuesto de 400 partes. Durante el segundo fin de semana de Adviento, lo pasean por el mercado, lo cortan con un cuchillo especial de 1,60 metros de largo y 12 kilos de peso y lo venden por trozos.

Con el pesebre o nacimiento hecho de plantas naturales con raíces y que cada año aumenta de tamaño, la ciudad de Walbreitbach en Westerwald consiguió entrar en el Libro de los Récords Guinness. Está decorado con 1.000 raíces recolectadas a mano, 40 figuras y 80 animales y es expuesto en una superficie de 92m² en la vicaría Maria Himmelfarht.

El calendario, el árbol y la corona de Adviento.

La casa del calendario en Gengenbach atrae a visitantes de Italia, Francia, Estados Unidos y Japón.

La casa-calendario de Adviento más grande del mundo está en Gengenbach, según los organizadores.

La casa-calendario tiene su origen a comienzos del siglo XX. El tiempo previo a la Noche Buena es un tiempo de espera. Y para hacer la espera más divertida surgió un “calendario de espera” con pequeñas puertas que dejaban ver, al fondo, un dibujo transparente. Estaban pensados para las ventanas. Cuando ya no queda ninguna puerta por abrir, la Noche Buena ha llegado. Así, en Gengenbach, desde el 1 al 24 de diciembre se abre cada día una ventana de esta atracción turística enmarcada por el ayuntamiento histórico de la pequeña ciudad. Este año, las ventanas contienen personajes literarios de libros infantiles, como Sams, Harry Potter, Karlchen o Pippi Calzaslargas. Más de 100.000 personas van cada año durante la época de Adviento a esta pequeña ciudad. Según los organizadores, el número de visitantes se ha duplicado desde el comienzo de este singular calendario, creado hace ya 18 años.

También este año la ciudad de los rascacielos, Fráncfort, sobresale con su árbol de Navidad por encima de otras ciudades germanas. El abeto en la plaza Römerberg, el corazón histórico de la ciudad, mide 30 metros. Aunque Dortmund asevera tener el mayor árbol navideño con casi 45 metros, formado por 1.700 pinos.

DortmunderMarkt

Árbol Navideño en la DortmunderMarkt

Una de las mayores guirnaldas de Adviento en Europa cuelga en la ciudad de Lüneburg. Esta corona de aluminio, con un radio de 13 metros, pesa, nada más y nada menos, que 1,5 toneladas. Con un sms o una llamada, los visitantes pueden encender las luces de la guirnalda, una labor realizada por niños exiliados. Pero este año tienen competencia cerca del lugar. En un pueblo de los alrededores, en Erbstorf, los bomberos realizaron, en un acto benéfico, una guirnalda de 19,50 metros con plantas de verdad.

El mercado y las velas.

Corona-de-Lüneburg

Una enorme guirnalda brilla en el casco antiguo de Lüneburg.

Sin duda, el mercado navideño más conocido de Alemania es el de Núremberg, que data de 1628 y es visitado hasta Nochebuena por casi 2 millones de personas. En Sajonia hay además otros dos candidatos con también una historia muy larga: Bautzen celebra su mercadillo número 630 y el de Dresde tiene ya 580 años.

En el mercado de la pequeña ciudad de Schlitz, en Hesse, brilla quizás la vela más grande del mundo, de 42 metros de altura. Es una torre de piedra cubierta de tela roja y en su cúspide brillan 110 bombillas dispuestas de tal manera que se forma una llama de 6 metros de altura.

Vela-Gigante-de-Schlitz

Con sus 42 metros de altura, la vela probablemente más alta del mundo brilla sobre la ciudad de Schlitz.

La conclusión.

La oferta “más alto, más grande y más llamativo” no debe hacer que los mercados navideños pierdan su verdadera identidad. Esa identidad que nos invita a pasear con todo el cuerpo cubierto para no congelarnos, pedir un café bien caliente sólo para calentarnos las manos, entrar en un restaurante y sentarnos al lado del ventanal para ver a los paseantes locales, llenos de regalos y de emoción, como se tiñen de blanco, como las calles, porque está nevando y mientras tanto saboreamos una sopa de patata (Kartofel soupe) que nos llenará de energía para seguir recorriéndolos.

¡Bienvenidos a la Navidad!.